A los que les apetezca viajar desde casa o estén buscando inspiración, este blog va destinado a todas aquellas personas que quieran vivir una experiencia diferente en sus vidas.
Tras el primer contacto kiwi ponemos viento en popa hacia la montaña más alta de Nueva Zelanda. El Mount Cook o Aoraki (su nombre maorí) es un gigante de piedra y hielo rodeado de guardianes algo más pequeños pero que no tienen mucho que envidiar. Entre ellos está el Mount Tasman con 3497 metros. Aoraki significa horadador de nubes y cuando estás debajo lo demuestra taxativamente. Con sus 3724 metros, muchos de ellos nevados, impone a la vista hallándose a lomos de los glaciares Hooker y Tasman por sus caras oeste y este, respectivamente.
Merece la pena hacer el Hooker Valley Track de unas 3 horas ida y vuelta desde el camping que está en pleno Parque Nacional. El camino es sencillo y atraviesa tres puentes colgantes con vistas al valle y al monte. Si tienes suerte y el monte no horada ninguna nube, puedes divisar el pico. Al llegar te espera el lago glaciar Hooker con algunos Icebergs desprendidos flotando. Gran panorámica.
Monte Aoraki/Cook
El camping cuesta 15$/per y tiene buenas instalaciones para pasar el frío con una caseta grande para cocinar y fregar.
En el camino de Christchurch al Monte Cook te topas con unos lagos de aguas glaciares cristalinas. Sin duda alguna foto hay que echar con estos paisajes. El lago Pukaki y el lago Tekapo ofrecen unas vistas magníficas.
Lago Pukaki
Al día siguiente fuimos a Te Anau que está a unas 5 horas de viaje. En el camino hicimos una parada para comer en un sitio interesante. Vendían fruta y unos helados con la misma muy ricos. Además tenían unos jardines muy bonitos con esculturas, rosales y flores de diferentes tipos. El sitio está en Cromwell y se llama Jones Family Fruit Stall. Seguimos el camino y poco después de atravesar Queenstown, pasamos por el lago Wakatipu que tenía un mirador bastante majestuoso con montañas detrás del lago.
¡Estamos en Nueva Zelanda! Este país conocido por su pacifismo, la amabilidad de su gente y su cultura maorí. Son cerca de 5M de personas entre los cuales se encuentran los maoríes con una población cercana a las 600.000 personas. Los neozelandeses fueron los precursores de la actual ONU y han sido punta de lanza en política antinuclear. Por porner el broche a esta introducción, la mejor definición de un neozelandés, para muchos, es la de sir Edmund Hillary que fue la primera persona en hacer cumbre en el Everest: práctico, humilde y preocupado por la justicia social.
Christchurch es pues nuestra primera parada. Un vuelo de 3,5 horas separa Melbourne de esta ciudad que nos acoge en un B&B (Bed & Breakfast) muy encantador.
Al día siguiente conocemos Christchurch de la mano de Simon, nuestro guía del Green Kiwi Tour por la ciudad que se sustenta con donaciones.
Christchurch es conocida últimamente, y desgraciadamente, por los terremotos que se produjeron en septiembre del 2010 y en febrero de 2011. Se perdieron cerca de 200 vidas en este último y esto, en consecuencia, ha transformado la ciudad. Casi el 90% del patrimonio histórico de la ciudad se derrumbó o quedó en ruinas como la catedral que aún hoy día se está reconstruyendo. También tienen zonas donde se plasma el positivismo neozelandés como el parque para niños Margaret Mahy Playground que construyeron tras los terremotos en un área donde antes se hallaba gran parte del patrimonio.
Margaret Mahy Playground
También se puede ver caminando hacia el este, desde la antigua catedral, la catedral temporal obra del arquitecto japonés Shigeru Ban. Está hecha de materiales reciclables como cartón prensado y plásticos. Se trataba de hacer algo barato, rápido y transitorio que luego afectase lo menos posible al medio ambiente tras su desmantelamiento con la reapertura de la catedral principal.
Cathedral Square (Antigua catedral ahora en ruinas)Cardboard Cathedral (Catedral de cartón como la llaman en Christchurch)
El arte urbano está presente en todo momento en la ciudad como si la ciudad se tratara de un propio museo. La actividad artística está en aumento y prácticamente todos los edificios tienen alguna muestra de esta corriente. Si te gusta el arte urbano como a nosotrxs no dudes en explorar todos los recovecos de la ciudad en busca de estas representaciones.
Mural en Christchurch
Seguimos el camino para llegar hasta los jardines botánicos. Realmente impresionantes y florecidos en esta época del año. Nos dió tiempo a llegar hasta la plaza de las rosas pero tiene mucho más. Merecería la pena gastar al menos una tarde entera en descubrir todo lo que tiene.
Cris en el jardín botánico de Christchurch
Al acabar el tour en los jardines botánicos se puede ver la arquitectura típica de lo que era Christchurch antes de los terremotos como el centro de Artes Te Matatiki Toi Ora que incluimos en la siguiente imagen.
Patio del centro de Artes Te Matatiki Toi Ora
Cerrando este post dejamos una foto del mural conmemorativo a las víctimas del terremoto de 2011 que se encuentra al lado del río. Con buena fe, aumentaron el caudal para que las aguas se relajasen en su bajada a través de este monumento y así dar una sensación de paz y tranquilidad a la gente que se acerca allí a mantener vivo el recuerdo de sus seres queridos.
Mural conmemorativo a las víctimas del terremoto de febrero de 2011 (labrado en mármol)
Aquí va un post larguito…Por si algunx se quiere echar un café antes de empezar…o directamente… pasar al siguiente.
Melbourne, la que casi llegó a ser capital de Australia ha sido por unos días nuestro hogar. Nos hemos alojado en un hostal y nos hemos quedado a pasar el nuevo año aquí.
Año Nuevo en Melbourne
Para New Year’s Eve (Nochevieja, para nosotrxs) lo que preparan son fuegos artificiales. Nos hemos enterado al final que en Sydney los han cancelado debido a los fuegos. Quieren destinar el dinero para intentar paliar el daño que ya han causado y el que queda por venir. Nos han contado que el año pasado se dejaron en torno a 6M$ para el espectáculo de año nuevo. Una pena para los hotelazos y turistas que habrán pagado una gran fortuna por estar ahí.
Aquí en esta noche, por lo que vemos por la calle, parece que no es muy típico el cenar con la familia sino que todo es mucho más al aire libre. Hemos cenado unos noodles, dumplings (empanadillas chinas) y rollitos de primavera viendo cine al aire libre. Para ser exactos hemos visto Coco la película de Pixar. Aquí a las 7pm ya se está cenando así que nos hemos animado al carro.
Para la cena de Año Nuevo, Coco en cines al aire libre y comida asiática
Para los fuegos del 2020 nos hemos acercado a Docklands por recomendación local. Para nosotrxs la verdad que no nos ha impresionado mucho. Estábamos entre el Yarra River con el puente Bolte al fondo y el estadio Marvel. Adivinad desde dónde decidieron lanzar los fuegos, desde el estadio. A ver, no nos malentendáis, los fuegos fueron bonitos pero les faltaba algo. En España hemos visto bastantes a la altura. A ver, nos comimos las 12 uvas de rigor claro está y bebimos una copichuela de vino; las buenas costumbres, ya se sabe, que no se deben perder.
Great Ocean Road
El día de año nuevo lo celebramos yendo a la Great Ocean Road, una carretera que recorre la costa sur en dirección oeste y que atraviesa lugares muy idílicos. Por citar el más famoso, están los doce apóstoles, unas formaciones rocosas en medio del mar, cuando hay marea baja, que bien podrían parecer a la playa de las catedrales en Galicia. A nosotrxs no nos dió tiempo a llegar tan lejos en un día desde Melbourne pero seguro que merece la pena llegar hasta allí porque lo que vimos por el camino es precioso.
Comenzamos con Bells Beach, una playa pequeña que tiene su encanto con acantilados conformados por el agua erosionando la calcita.
Cris en Bells Beach
Siguiente parada, Aireys Inlet una pequeña localidad en la carretera famosa por su faro, The Split Point Lighthouse. La zona tiene muy buenas vistas del mar, acantilados alrededor y una playa.
Aireys Inlet Lighthouse
Os dejamos una foto también de las vistas al mar para que no os quedéis con la duda.
Mirador en Aireys Inlet
Para acabar la Great fuimos a Kennet River, leímos que había koalas por la zona del río, et voilà, allí estaba esperando uno en un árbol. No os creáis que estaba en la ruta que hicimos siguiendo el río que, por cierto, es muy recomendable y bonita sino que estaba al lado de una cafetería. La verdad que lo vimos de casualidad.
Queen Victoria Market y Dendy Beach
Melbourne es una ciudad de contrastes, muy cosmopolita y social con una arquitectura remezclada con rascacielos y edificios del siglo XIX.
Una de las muestras de esa multiculturalidad es el mercado de Queen Victoria Market, un gran mercado de frutas y verduras, carnes, pescados, ropa de segunda mano, souvenirs, … Vamos un mercado de los de antaño, el mercado de abastos.
Si te apetece echar una mañana escuchando artistas en la calle y pasear mientras compras fruta y verduras a precios muy baratos, sin duda este es el sitio. A nosotrxs nos gustó mucho y al final compramos un montón de comida por 20$ nada más.
Dendy Beach es uno de los iconos más típicos de Melbourne.
En una de los cobertizos de Dendy Beach
Si te hace bueno puedes bañarte en la playa. El día que estuvimos nos hizo un tiempo estupendo y pudimos remojarnos en el que sería el último baño de Australia. Una pena pero bueno, el sitio tiene su belleza con un montón de casitas decoradas en diferentes estilos. Si tienes suerte puede que haya algún mercado alternativo costero con un montón de ofertas de comida y con música en directo.
Free tour por Melbourne
El free tour se inicia en la Victorian State Library. Hay dos pases, uno por la mañana y otro por la tarde. Nosotrxs fuimos al de por la tarde que era a las 2:30pm.
Como todos los free tour en los que hemos estado, este ha estado fenomenal. Un recorrido de dos horas por los diferentes puntos principales de la ciudad de la mano de Sam, un universitario de 22 años. Hemos visto los jardines Carlton, las casas victorianas, el edificio real para la exhibición mundial que se dió en el siglo XIX, el Parlamento, la Biblioteca Estatal de Victoria, Chinatown, galerías (arcades), arte urbano, Federation Square… y un sin fin de cosas más que nuestro buen guía nos fue contando y describiendo. Sin duda lo recomendamos para descubrir y explorar la ciudad desde el punto de vista de un local.
Arte urbano en Melbourne
Por la tarde después del tour fuimos a los jardines botánicos. Fue un paseo muy placentero haciendo fotos y viendo los estanques y flora del lugar. Unos jardines muy recomendables desde luego.
Jardín Botánico de Melbourne
Fitzroy y Arte Aborigen
El 5 de enero por la mañana fuimos a Fitzroy.
Fitzroy es de esos sitios que tienen algo especial. Es el barrio alternativo o bohemio de Melbourne, con arte urbano recordando a Candem y con pequeños establecimientos que se extienden a lo largo de la calle principal Brunswick Street. Tiendas de segunda mano, librerías y cafés con toques añejos y pintorescos.
Fitzroy
Además los sábados y domingos abre el The Rose Street Artists’ Market. Nosotrxs no tuvimos suerte porque estaban de vacaciones de Navidad.
Por la tarde tocaba un poco de museos entre los que estaban el museo el Koorie Heritage Trust que se encuentra en Federation Square y que es gratuito. En él hay muestras de arte aborigen de la tribu Koorie. Luego fuimos a la National Gallery of Victoria (NGV) donde se pueden ver reliquias de hasta 6000 años atrás. No tuvimos mucho más tiempo en la NGV porque cierran a las 5:30pm.
Tatuaje de locos
Sí, al final Borja se ha arrancado a hacerse un tattoo. Nada más y nada menos que aquí en Australia con un tatuador taiwanés. La verdad que todo el día 6 de enero lo copó el tatuaje aunque por la noche pudimos disfrutar de un festín muy barato en el Shanghai Village. Puedes llevarte tu alcohol (cosa que hicimos) y comer muy barato. Es un restaurante chino como podéis imaginar y estaba todo de muerte; dumplings, buns y tallarines fueron los elegidos.
Tatuaje en Melbourne
Tour por la Biblioteca Estatal de Victoria
Llega el último día en Australia y hemos querido acercarnos al tour que hacen de manera gratuita por la Biblioteca Estatal. El recorrido ha estado al mando de un voluntario muy sabio y con mucha experiencia que ha sabido transmitir lo grandioso que es el edificio. Un sitio espectacular y muy bello que data de 1856 y que se ha ido renovando con los años. Tiene salas para los niños, para la creatividad, para las ideas y para las conversaciones. Además se puede acceder a todo el material que tienen tanto físico como digital. Una cosa que nos impresionó mucho es ver cómo la gente trabaja digitalizando periódicos e investigando sobre algunos muy antiguos ya plasmados en película de acetato.La Biblioteca es un tesoro y uno de los sitios más bonitos de Melbourne sin duda.
Sala de la cúpula de la Biblioteca Estatal de Victoria (Melbourne)
Hasta aquí ha llegado nuestro viaje por Australia. Después de este mes y medio hemos aprendido y conocido muchas cosas de la cultura Aussie. Se quedan muchas puertas abiertas que quién sabe si cerraremos algún día. Ahora toca hacer las maletas e irnos para terreno Kiwi. ¡Nueva Zelanda nos espera!
Es Boxing Day (Día de las Cajas), aquí en Australia es día festivo, nosotrxs nos dirigimos hacia Canberra y por el camino queremos parar en Kangaroo Valley para intentar ver wombats. Como dato, se cree que en este día los sirvientes esperaban ser obsequiados con cajas de Navidad.
El plan no sale como lo esperamos porque todo en New South Wales está ardiendo. Nos encontramos a un ranger que nos dijo que estaba todo cerrado y que era complicado que lo volvieran a abrir en un corto periodo de tiempo. Así pues seguimos camino hasta Canberra.
Por la carretera M23 llegando al Lago George –que más que un lago es un secarral, pero bueno– empezó a intuirse una niebla tremenda que olía a madera quemada. Comprobamos que había fuegos al sur de Canberra y que el viento soplaba de Sudeste y lo llevaba todo. Fue algo que nunca habíamos vivido porque el humo era muy espeso y no dejaba ver bien durante bastantes kilómetros.
Foto desde la carretera. El humo no se intuye muy bien pero estaba por todos lados.
Al llegar a Canberra como era tarde nos animamos a ver Star Wars episodio IX y a cenar un poco por ahí. El viaje había sido largo y nos ganamos un merecido cine.
Noche de cine. Star Wars: The Rise of Skywalker
Al día siguiente tocaba patear la capital de Australia y ver unos pocos museos. Hacía tiempo que no íbamos de visita cultural y allí era una buena ocasión. Vimos la NGA (National Gallery of Australia) y el National Museum of Australia. Ambos son gratuitos para la exposición permanente y en ellos pudimos aprender del arte y cultura aborígenes y de cómo los australianos tuvieron que lidiar para intentar erradicar una invasión de conejos. Puedes ver cómo se las ingeniaron para hacer una valla de más de 3000km para frenar el avance de estos animalitos que trajeron de occidente.
Máscara aborigen en la NGA
Canberra nos gustó mucho pese a que fue una capital diseñada exclusivamente para que Sydney y Melbourne no entraran en conflicto. Se puede ver en un día los dos museos y se aprende mucho.
Ya es momento de dejar tanta ciudad y volver a lo que nos gusta realmente. Siguiente destino, el monte Kosciuszco, el punto más alto de Australia. La entrada al parque Nacional está regulada y tienes que pagar 17$/día para dejar el coche. Lo bueno es que con la entrada viene incluido el camping. Un apunte, si vas desde Khancoban en vez de Jindabyne no te encuentras ninguna caseta de seguridad en la que te cobren. A nosotrxs nos dieron un papel para ponerlo en el coche pero no sabemos por qué no había control por el otro acceso.
Para subir al monte se accede al camino desde Thredbo. Esta localiadad es conocida por el ski y en verano además aprovechan el telesillas para subir tanto a senderistas como a ciclistas que quieren bajar por los caminos de tierra que rodean las pistas de ski. El telesillas te sube unos 600 metros desde los que puedes empezar el camino al monte o hacer como nosotrxs y empezarlo desde abajo.
Mapa de los trails del Monte Kosciuszko
Nosotrxs escogimos el Merrits Nature Track por hacerlo más bonito además de más barato –te ahorras la subida en telesillas que son 34$ en una dirección o 42$ ida y vuelta– y después enlazamos con el Mt. Kosciuszko Track para acabar en la cima a 2228m.
Totem del punto más alto de Australia.
Y para que quede constancia porque en la foto no se ve la altura…
Mt. Kosciuszko – 2228 metros
Esa noche dormimos en un sitio muy mágico, The Poet’s Paradise. Nos recibió Maurice un hombre entrañable que nos leyó mucho poemas suyos y muy bonitos mientras cenábamos además de enseñarnos cómo se vive en el campo en Australia.
Al día siguiente fuimos de camino a Melbourne y nos quedamos en Horseshoe Lagoon Reserve en el que había un camping gratuito. El sitio es muy bonito y te puedes bañar en el río. Allí pudimos avistar al fin a un wombat. Le bautizamos para nosotros como Fred.
Fred el wombat
Camino largo mañana hasta Melbourne vamos a ver si Fred nos deja dormir.
Una nueva y navideña entrada en el blog. Estamos en Sydney, la ciudad más grande de Australia. Hemos venido aquí a pasar la Navidad y ver cómo los lugareños disfrutan de su tiempo libre en las vacaciones navideñas.
Lo primero que hicimos al llegar es conocer el alojamiento en el que nos hospedábamos. Un apartamento muy acogedor semicéntrico al lado de Rushcutters Bay.
Después, una visita al supermercado para hacer la compra de las comidas de Navidad y por último un paseo por los jardines botánicos reales (Royal Botanic Gardens).
El paseo por los jardines botánicos fue agradable con el sol de tarde cayendo. Aprovechamos para hacernos una foto con la Ópera detrás y un mensaje para la famila. Desde el lado este de los jardines se puede ver uno de los perfiles de la gran Ópera de Sydney. Merece la pena perderse un poco entre la vegetación que hay y dar una vuelta viendo la Ópera.
Sydney Opera House desde Mrs Macquaries Rd en los jardines botánicos
Cena navideña de estilo germánico
Para la cena preparamos unas salchichas al horno con verdura variada; patatas, tomate, pimiento rojo, zanahoria y cebolla formaban la guarnición. De acompañamiento, unas gambas y salmón con queso fresco de untar. Por lo que entendimos de los lugareños, las gambas junto con una cerveza fresquita es lo típico en Navidad. Nos dijeron literalmente: «¡con el calor que hace qué vamos a hacer!, lo mejor, unas gambas con una cerveza». Seguimos pues las reglas populares y así hicimos en consecuencia.
Cenita navideña con toque germánico y un poco australiano
¡Ya es Navidad!
Ya es día 25 aquí en Sydney, ¡Navidad! Esperamos que a todxs los niñxs os hayan traído muchas cosas Papá Noel. Nosotrxs hemos dormido como bebés y nos hemos relajado escribiendo y leyendo. Cuando el hambre llamó a la puerta empezamos a preparar la comida de Navidad. Una pechuga de pollo rellena de una pasta de albaricoque y almendra acompañado todo de verdura. Una vez más al horno y con guarnición similar a la cena. Estaba todo de rechupete.
Por la tarde toca descubrir la Old Town (ciudad vieja) de Sydney y ver desde otra perspectiva la Ópera –como véis aquí la Ópera lo copa todo–.
Cris en las escaleras de la Ópera
La Old Town se llama The Rocks que es donde se empezó a fundar la Sydney que conocemos hoy en día. Un barrio de casitas y edificios bajos flanqueados por rascacielos y con el puente coronando las partes altas de The Rocks. Si eres de lxs que te gustan las obras de ingeniería antiguas e imponentes tienes que pasear por debajo del puente y ya de paso ver a lo lejos el Luna Park.
Ópera House: símbolo internacional
La Ópera de Sydney es impresionante. La arquitectura desafía los límites de la gravedad con las formas tan curvadas que tiene que, por cierto, está basado en el mar y pretende simular las olas y la conexión de Australia para con el mar.
Ahora desde el lado oeste. Foto desde The Rocks.
Sydney se acabó tristemente y con ella la Navidad para nosotros… ¡Vamos a ver qué tal se da la Nochevieja en Melbourne!
Nos espera un dia largo de camino a Tomaree National Park. Ayer dormimos en Thora en el Roses Park Rest Area que es un camping en el que no se paga sino que se da una donación para que los voluntarios puedan seguir manteniendo el lugar. El sitio está cerca de Dorrigo NP y por eso pasamos la noche ahí.
El viaje que tenemos por delante dura unas 4 horas así que condujimos toda la mañana para llegar primero a Bellinger que hicimos una pequeña parada y finalmente al Middle Rock Resort que está en el Parque Nacional de Tomaree. La idea al llegar es hacer alguna rutilla corta y ver un poco el Parque.
Bellingen es un pueblecito pequeño que tiene un aire de finales del siglo XIX con un ambiente muy alternativo. Nos gustó mucho parar en una de sus cafeterías que se llama HYDE Bellingen.
Al llegar al resort hemos decidido echar el freno. Tiene spa y piscina y estábamos un poco cansados de estos días atrás. Hemos visto una playa cercana al camping y luego al spa que el día estaba nublado y algo lluvioso.
Cris con su precioso pareo de Byron Bay haciendo fotos en la playa de Tomaree
Al día siguiente llamamos al teléfono de consulta de los parques naturales ya que queríamos ir al Parque Nacional de las Blue Mountains, cerca de Sydney, y sabíamos que la situación era mala en New South Wales con los fuegos. Al hablar con ellos las hipótesis se volvieron hechos. Nos recomendaron no ir al Parque porque todas las zonas permanecían cerradas al público. Saber que todo estaba ardiendo por allí no fue una gran noticia; nos dió mucha pena.
Como ayer vagueamos por la tarde y tras lo de Blue Mountains, y bajo la recomendación de los informadores de los Parques Nacionales, pusimos rumbo hacia Ku-Ring-Gai Chase NP.
El sitio nos sorprendió al llegar porque hicimos una ruta hasta el West Head Lookout (mirador) desde que el se ve unas vistas maravillosas de Palm Beach al otro lado de la bahía de Pittwater.
Palm Beach y la bahía de Pittwater
A la vuelta pasamos por un yacimiento en el que había pinturas rupestres de aborígenes que datan de 2000 años atrás. Había impresiones de huellas de mano hechas con ocre.
Red Hands Cave
Seguimos avanzando para llegar al camping de The Basin. Es una zona de acampada a la que solo se puede llegar por barco o andando. Ante tal imprevisto nos vimos forzados a andar. Una lástima que nos dejáramos el barco en España. El coche se deja aparcado a unos 2.75km del camping que se hacen a pie bajando una buena pendiente.
Comenzando el camino hasta The Basin Campground
Al aterrizar en The Basin nos dio la bienvenida un wallaby. Los wallabies, para aquellos que lo desconozcan, son marsupiales parecidos a los canguros pero más pequeños.
Wallaby pastando. Al fondo se ve el lago que forma el agua al entrar de la bahía
Tras haber puesto la tienda dimos un paseo por la zona. El camping está bordeado por agua que se adentra de la bahía y por montañas bajas llenas de vegetación. El césped está por todas partes lo que hace que los wallabies pasten libremente y degusten también, lamentablemente, otro tipo de «manjares» como los que se ven a continuación. No vamos a hacer publicidad de la marca pero os podéis imaginar. La gente descuida la comida que deja por ahí y los wallabies se aprovechan. Están muy acostumbrados a ello y es una lástima ver cómo nos cargamos irremediablemente su hábitat.
Wallaby comiendo el «manjar»
A la mañana siguiente volvimos por el mismo camino y pasamos por los Aboriginal Engravings (Grabados aborígenes). Se cree que son grabados que se hacían por grupos de artistas aborígenes practicando incisiones en la piedra con herramientas hechas a mano.
De una Australia arrasada por las llamas pasamos a un lugar magnífico. Ojalá los fuegos se acaben pronto y la fauna y flora de este país perdure en el tiempo. Desde este blog todo nuestro apoyo a los voluntarixs y bomberxs que se están dejando la piel en sofocar las llamas.
Iniciamos el camino hacia Springbrook después de haber desayunado fuerte con aguacate y huevos fritos. En el campamento de Mount Nimel Lodge alucinamos un poco con los Kookaburras. Son unos pájaros que no tienen miedo a nada por más que intentas espantarlos. Son típicos de aquí y tienen un canto muy peculiar porque parece que se ríen todo el rato.
Este día tiene mucho que hacer así que vamos hacia las Purling Brook Falls con una ruta que tiene unos 5km de ida y vuelta pasando por la Warringa Pool.
Sí lo sabemos, las letras están al revés pero pone Purling Brook Falls lo juramos. Los selfies son así…
El camino es muy bonito bajando por la ladera de una montaña hasta las cascadas. Hay magníficas vistas de la cascada desde arriba mientras poco a poco te adentras en el bosque espeso.
Cris sentada en las raíces de un árbol en Springbrook National Park
Las cataratas lamentablemente tenían muy poca agua ya que aquí es la temporada seca y este año está siendo especialmente dura. Con todo y con eso, con sus 109 metros de altura impone y domina todo el bosque. La ruta termina donde empezamos y tenemos tiempo para más.
Purling Brook Falls
Siguiente parada, los cañones. Cuando llegamos al mirador nos quedamos boquiabiertos porque las vistas son espectaculares. Un cañón inmenso con vistas hacia la Gold Coast (Costa Dorada). Después intentamos ver las Twin Falls. Intentamos porque al llegar no había ni gota de agua.
Panorámica del cañón
Al día siguiente fuimos a Byron Bay, la meca del surf en Australia. La ciudad es bonita con un ambiente bastante hippie y los surfistas abarrotando las calles. Supuestamente deberían abarrotar los mares pero ese día las olas decidieron ser algo tímidas. Es cierto que algún que otro niñx se animaba con el empuje de sus madres en olas suaves.
En Byron Bay puedes disfrutar de un paseo a lo largo de la costa y ver lo que dicen que es la punta más oriental del continente y el faro. Además es buen sitio para deambular por las calles viendo tiendecillas hippies y tomar algo.
Faro de Byron Bay y vistas hacia el mar abierto
Continuamos el viaje hacia el sur para tropezar con el siguiente destino. El Parque Nacional de Dorrigo nos deleita con unas vistas del valle desde el SkyWalk para luego recorrer la selva en una ruta circular.
Cris y el inmenso bosque de Dorrigo
El paseo tiene una parte especial que se llama «Walk With Birds Boardwalk» que atraviesa las copas de los árboles. Muy recomendable para hacer con niñxs.
Dorrigo tiene una magia especial. Mucha naturaleza viva en solo unos pasos y mucha tranquilidad bajo un manto verde de vegetación exuberante.
Después de la aventura en Fraser nos dirigimos a Noosa. Para dormir hoy toca un camping gratuito en las inmediaciones de Noosa que se llama Belli Creek. La zona de acampada nos parece acogedora así que decidimos dormir dos noches.
Noosa es un pueblecito costero partido por canales de agua. La zona centro tiene bastante ambiente y un centro de información al que acudimos por la mañana para recomendaciones.
La propuesta de hoy, una ruta costera con llegada al Parque Nacional de Noosa. La ruta atraviesa bosques de eucaliptos en los que se pueden avistar, con suerte, koalas. Nosotros decidimos parar a refrescarnos en Fairy Pools. Al igual que en Fraser, estas son unas formaciones rocosas que permiten el baño con seguridad si bien es cierto que hay que tener cuidado porque las piedras son cortantes. Finaliza la ruta en Hell’s Gate con unas bonitas vistas de la costa y de acantilados vertiginosos.
Estatua conmemorativa a Harrold, el koala que murió por el ataque de un perro. Estaba prohibido el paseo de perros en el Parque Nacional de Noosa y nos preguntamos por qué…
Al día siguiente tocaba Brisbane a una 1h 40′ de distancia. Después de pintar un bonito paisaje para recordar Belli Creek con unas magníficas acuarelas de viaje que nos regaló un gran amigo, nos dirigimos pues a Brisbane.
Brisbane nos sorprendió bastante. Nos quedamos en el Summer House Backpackers que no tiene mala ubicación. Lavamos algo de ropa y nos fuimos para el centro.
Skyline de Brisbane. Visto desde South Bank.
El paseo por Southbank fue muy agradable pasando por el lagoon donde muchos niñxs se bañaban y correteaban por allí y por la pagoda nepalí de la paz que se hizo para la Expo Mundial del 88. Luego vimos un huerto comunal con flores de todo tipo en el Epicurious Garden antes de coger el ferry gratuito (CityHopper) en el South Bank 3 que nos llevaría hasta el jardín botánico y de ahí al centro.
Cris y sus adorados girasoles en el Epicurious Garden
Los jardines botánicos vienen a ser como El Retiro de Madrid pero teniendo vegetación tropical y subtropical que es realmente espectacular. Para finalizar el día dimos un paseo por el centro lleno de tiendas y quedamos con una amiga española que se vino aquí una temporada. Nos tomamos unas ricas cervezas por un módico precio de 13$ la pinta. Siempre es bueno dar un dato económico para cuidar los bolsillos ajenos.
Con Saray, aventurera y exploradora.
Último lugar, Coombabah. Este Parque Natural tiene como principal atractivo una ruta llamada Koala Trail. Como su nombre indicaba era un buen momento para avistar a algún koala. Para nuestra suerte no solo vimos koalas sino también canguros. Fue un camino precioso lleno de canguros pastando en campos verdes y por último dos koalas en libertad a lomos de sus eucaliptos.
Canguros en el Koala Trail.Koala Trail haciendo honor a su nombre.
Mañana toca Springbrook National Park así que pasamos la noche en Mount Nimel Lodge, un camping en medio de la montaña muy tranquilo.
Nos levantamos a horas intenpestivas. A las 3:15am aquí no ha amanecido pero lo disponemos todo para ir a Fraser Island ya que a las 7:00am nos esperan para una reunión de seguridad en Rainbow Beach, punto de partida.
Fraser Island es otro de los paraísos que tiene Australia. En lengua aborigen la llaman k’gari que precisamente significa eso, paraíso. Fraser se caracteriza por ser la isla de arena de playa más grande del mundo.
Nosotros decidimos reservar la experiencia de Fraser con Dingo’s. Es una compañía que se dedica a llevar a equipos de 8 personas en 3 todoterrenos llamados tag vehicles o «vehículos lapa» que siguen al lead vehicle o «vehículo líder» por toda la isla.
¡Nuestro equipo!
Cada coche lleva su propia comida para los tres días incluyendo desayuno, comida y cena. Nos quedamos a dormir en un campamento base en el que tienes que preparar, junto con tu equipo, las comidas y cenas. Han sido momentos muy especiales para nosotros en los que hemos hecho muchas migas. Las cenas suelen ser más copiosas con noodles y verdura o hamburguesas. En nuestro caso elegimos comida vegetariana ya que dan la opción. Además por si alguien celiaco se une al blog, también tienen comida sin gluten.
El tour cuesta 499$ a lo que hay que sumar unas tasas de 20$ por lo que queda en 519$. Para nuestro gusto es un pelín caro pero nos lo recomendaron y no hay otra forma de llegar a menos que tengas un buen todoterreno y equipo.
Cris en el 4×4
El recorrido nuestro ha constado de los siguientes puntos de parada: Lake Mackenzie, Eli Creek, Shipwreck (ruinas de un barco hundido) Champagne Pools y un mirador cercano y por último Lake Allom.
A destacar para nosotros Lake Mackenzie, los paisajes de las Champagne Pools y la fauna. El lago Mackenzie es bastante paradisiaco con una playa de arena blanca a tus pies seguido de un agua cristalina muy azul y al fondo vegetación exuberante. Champagne Pools son unas piscinas naturales generadas en la roca por la erosión del mar. Su nombre procede de la impresión que causan las olas al impactar contra las rocas que desprenden espuma como si fuera una botella de champagne recién descorchada.
Champagne Pools
En Fraser Island hay una especie protegida que es el Dingo. Este animal es un perro salvaje que tiene mala fama por haberse cobrado alguna vida en el pasado pero como la gran mayoría de ocasiones, el animal no tuvo culpa alguna. No se les puede dar de comer ni acercarte mucho a ellos. Siempre es mejor disfrutar de ellos en la distancia y maravillarse con su belleza.
Un Dingo en la playa
El día de Eli Creek es un día para relajarse y disfrutar de un parque acuático natural. Te dan unos roscos hinchables para dejarte llevar por la fuerza del arroyo y andar libremente por la zona.
Según Brendo, nuestro guía, Lake Allom tiene propiedades curativas ya que está rodeado de eucaliptos que vierten sus aceites al lago. Funciona con las picaduras de mosquito aliviando el escozor y es bueno para la piel. Allí pudimos disfrutar de avistar pequeñas tortugas que se acercaban mientras Brendo las atraía con «cebo de arena de playa». Fue bastante gracioso ver a las tortugas acercarse sin más comida que arena.
Por concluir, Fraser ha sido una experiencia muy agradable aunque, a nosotros que nos gusta mucho la naturaleza, hemos visto que está bastante explotado. Pensamos que la isla iba a estar menos transitada y más virgen. La realidad es que tiene mucho ajetreo por la cantidad de coches que pasan al día. No hay ningún filtro mientras que en otros Parques Naturales hemos visto que ponen más regulación. Suponemos que es por la cantidad de dinero que proporciona. En cierta parte nos sentimos un poco mal por haber participado pero bueno nos quedamos con lo bonita que es esta isla.
Como teníamos todo el día por delante, antes de llegar a Bundaberg, decidimos para en Agnes Water y en 1770 o Seventeen Seventy. Son dos pueblos de la costa siendo el de 1770 con más renombre por ser el segundo punto que pisó el gran Capitán James Cook que colonizó tierras australianas. Por las cosas que vemos por aquí da la sensación de que veneran a este tipo.
En Agnes Water hicimos una pequeña ruta de 400m muy recomendable que es la Paperbark Forest Boardwalk. La estampa según se accede es preciosa.
Paperbark Forest
Al terminar nos fuimos al cabo de 1770. Allí recorrimos la ruta Round Hail Creek Walking trail que comienza en el monumento en memoria del Capitán Cook y acaba en el mirador del cabo oriental. Es un paseo agradable con vistas al mar.
Vistas hacia el cabo.
Encaramos la recta final del día yendo a Bundaberg. Nos percatamos casi al final del trayecto de que nos queda poca gasolina. Teniendo en cuenta que nos quedan 40km y que la reserva no ha saltado decidimos continuar el camino. Al quedar 25km para llegar saltó la reserva. No estábamos preocupados ya que un coche suele aguantar unos 80km más o menos. Nos pusimos en lo peor en este caso al no conocer bien el coche. Asumimos unos 40/50km.
Llegando al pueblo el coche hizo extraños hasta tal punto que nos quedamos tirados a unos 10 metros de una gasolinera y de un taller. Este coche nos trae por el camino de la amargura. Fuimos a la gasolinera y nos dieron una garrafa de 5 litros. Echamos unas 3 veces la garrafa. El coche no arrancaba. Pensamos que estaba ahogado y le dejamos respirar durante una hora como recomendación de unos transeuntes muy amables que nos ayudaron.
Cenamos en el sitio adyacente a donde dejamos el coche. Tenían oferta de 14,9$ un solomillo con patatas y cerveza. Nos hacía falta la verdad, pensar en otra cosa y consolarnos el uno al otro.
Al volver no arrancaba así que decidimos quedarnos a dormir en el coche y esperar al día siguiente a que abrieran el taller. ¡Menudo día para ver tortugas desovando!
Sale el sol por la ventanilla del coche. Es día 12 de diciembre y mañana tenemos un tour que ha costado un dineral para ir a Fraser Island (519$/per). Las 5:00am y el coche sigue sin arrancar. Desayunamos y cuando abre el taller le comentamos la situación. Nos dicen que no nos prometen nada pero que lo van a mirar aunque tienen coches por delante en el día. Nos llamarán cuando lo hayan mirado. Estamos de los nervios mirando qué hacer, si alquilar coche para llegar a Fraser o si esperar a ver si encuentran el problema. Decidimos esperar y dar un paseo por Bundaberg.
Bundaberg es un pueblo grande y aprovechamos a mandar postales de Navidad a la familia. Enviar las postales la verdad que es barato (3,2$ el envío y a parte la postal). Esperemos que llegue a España. Nos atendió una señora muy encantadora y nos ayudó mucho.
Recorrimos el pueblo entero y compramos alguna cosilla que otra.
Cuando ya eran las 3:30 de la tarde nos llamaron del taller diciendo que el coche estaba listo. Había sido la bomba de combustible que dijo «hasta aquí». Nos pusieron una nueva y el coche perfecto. La verdad que lo hicieron muy bien después de la presión que les metimos. Les llamamos constantemente. El sitio se llama Supa Auto y nos cobraron 247,5$ por 3 horas de trabajo y una bomba nueva. No fue nada caro, creemos, para la urgencia que tenía.
Respirando ya y con un peso quitado de nuestras barrigas, fuimos al camping que originalmente queríamos ir, cerca de la playa de Oaks Beach. Allí se pueden ver tortugas desovar y esta noche es luna llena.
Después de cenar acudimos a ver el potencial espectáculo. Nos encontramos a voluntarixs que se dedican exclusivamente a pasar las noches divisando tortugas que se acercan a la orilla.
Nosotros tuvimos mucha suerte porque vimos a dos que se acercaron a la orilla. Finalmente se fueron sin desovar. Los voluntarios nos contaron que la noche anterior (la de nuestra odisea II) habían llegado 7 tortugas y solo acabó desovando una. Es muy complicado porque se asustan con facilidad y tiene que haber condiciones favorables.
Es curioso como al final todo tiene su recompensa.