12.02.20-14.02.20
El sol se alza por el lado argentino, por la vertiente oriental del Lago Gral. Carrera que cubre gran parte de la cara septentrional de Chile Chico. Este pueblo tiene la peculiaridad de tener un microclima propio haciendo que las temperaturas se mantengan suaves durante todo el año.
Aprovechamos la mañana para ir a la Plaza de los Vientos en la parte occidental en lo alto del pueblo. El mirador ofrece unas vistas excepcionales de la comarca con el lago a su izquierda.

Mientras subíamos nos encontramos con un hombre muy dicharachero que nos explicó y describió, con el paisaje circundante, lo que son los yacimientos de cobre, producto estrella y base de la economía chilena. Algunos de ellos se pueden divisar desde esta plaza, distinguiéndose líneas de color verde paralelas en las montañas que indican la existencia de cobre a más profundidad. Este lugar está protegido para evitar que las mineras destruyan el entorno patagónico.

Al bajar dimos un paseo por la costanera para volver luego por la avenida principal y coger el transfer que nos dejaría en Los Antiguos. Este transporte cuesta 3000$ (~4.2€) y solo recorre el paso fronterizo. Es la primera vez que lo hacemos pero es bastante sencillo y regular. Enseñas el pasaporte en ambos países et voilà estás en Argentina.
Una vez en Los Antiguos fuimos a hacer tareas de cambio de moneda y a recargar el móvil argentino que una buena amiga nos dejó allá en Santiago de Chile. Merendamos unos pasteles de dulce de leche estelares y cogimos algo para cenar ya que íbamos en bus nocturno al Chaltén. El viaje dura unas 10 horas y cuesta 3300 ARS (unos 50€ al cambio). Sale a las 20:30 y te deja a las 6:30 de la mañana del día siguiente.
La llegada a El Chaltén nos regala una vista pintoresca con el amanecer en el autobús. Nubes de colores rosados y anaranjados por encima de los picos Fitz Roy y Poincenot.

Después de un café en la estación de autobús nos dirigimos al camping El Mochilero de Domingo Díaz por recomendación local de la camarera. Allí nos deshicimos de atuendo extra y demás cosas para ascender a la Laguna de los Tres bajo el pico Fitz Roy. Planteamos así una caminata de 2 días durmiendo en el camping del Poincenont a 8km del inicio de la ruta.
El día fue evolucionando a peor con copiosas lluvias por la tarde y un viento aturdidor así que repensamos el final del día. La idea era llegar al Fitz Roy pero no íbamos a ver nada así que aprovechamos una pequeña tregua para ir a ver el glaciar Piedras Blancas y disfrutar de una vista preciosa.

A la mañana siguiente el día se despierta con mejores modales a eso de las 6:00am. Todavía no habíamos desprecintado los párpados y ya empezamos a caminar para ver la laguna y el Fitz Roy en todo su esplendor. La subida son 2 km siendo el último kilómetro bastante agotador con un desnivel de 400m y una duración estimada de 1 hora. Ahora bien, las vistas al llegar son como sacadas de una escena del Señor de los Anillos. La Laguna de los Tres en primer plano con el Glaciar de los Tres en segunda instancia, todo este bello paisaje coronado por el Fitz Roy y el Poincenot que lamentablemente no se veían en todo su esplendor por las nubes en las cumbres.

Bajamos al campamento y desayunamos para proseguir el plan hacia la Laguna Torre y ver el cerro Torre. El camino discurre por la senda de la Laguna Madre e Hija que son otros 8km para conectar con el sendero de la Laguna Torre.

Es una auténtica gozada estar a los pies de esta laguna observando el movimiento de los témpanos con el Glaciar Grande a lo lejos.
Como resumen incluimos el itinerario esta más que recomendable ruta:
- Día 1:
- Total de 12km
- 8km ida Chaltén-Camping Poincenot
- 4km ida y vuelta Poincenot- Glaciar Piedras Blancas
- Día 2:
- Total de 25km
- 4km ida y vuelta Camping Poincenot-Laguna de los Tres (Base Fitz Roy)
- 12km ida por sendero de la Laguna Madre e Hija hasta Laguna Torre
- 9km ida Laguna Torre-Chaltén
- Desnivel acumulado en los dos días: 1244 metros