Kepler Track en 3 días

11.01.2020-13.01.2020

Desafiante, agotadora, gélida, lluviosa, magnífica, sorprendente, impresionante, imponente, exuberante y embriagadora. Podríamos decir mil adjetivos más de esta gran ruta de Nueva Zelanda y se quedarían pequeños al lado de toda la belleza que se puede observar en el Kepler Track. Una ruta de 60km sin hacer ningún desvío que se puede hacer en 3 o 4 días. Nosotrxs elegimos 3 por la planificación del viaje y porque no pudimos reservar ningún «hut» –refugio en castellano–.

Los refugios de las grandes rutas se agotan tan pronto como se abre la temporada así que nos tocó ir a los campings en los que hay más sitio aunque también es necesario reservar.

Mapa de la ruta

Nuestro primer día comienza en Rainbow Reach Shelter en el que podemos dejar el coche que hemos alquilado. El plan es llegar hasta Brod Bay que son como unos 16km más o menos. Esta etapa del primer día se hace sencilla pues no tiene mucho desnivel. El camino permanece pegado al río Waiau hasta que nos topamos con el lago Te Anau. Las dos anécdotas más reseñables de este día, sin lugar a dudas, son las que ocasionaron el viento. El camino atraviesa en todo momento un bosque y ese día hubo vientos bastante intensos hasta tal punto que caían ramas. Una de ellas de talla esbelta y ligera le dió a Cris en el hombro sin causar ningún daño en ella para nuestra tranquilidad. Daba un poco de miedo ir por debajo de tanta rama seca y vieja. Cuando el viento soplaba con fuerza decidimos mirar las copas de los árboles por si hubiera alguna otra que quisiera caer. Menos mal que lo hicimos así; una rama, ya con toda su entidad, de unos 10cm de diámetro y más larga que la anterior cayó delante de nuestras narices mientras observábamos. Tuvimos que dar un salto hacia atrás para esquivarla. Por cierto, fuimos al centro de interpretación y no nos avisaron de tal peligro, sin embargo, sí avisaron de que el camino estaba cerrado ese día por las partes más altas debido a rachas de viento intensas de hasta 100km/h. Finalmente llegamos sanos y salvos a Brod Bay.

Encontrar esto el primer día te hace el camino más ameno

El día siguiente era la etapa más dura. Con un desnivel acumulado de 1200 metros y con una extensión de 23km el día se otorgaba largo. Nos lo tomamos con calma y lo afrontamos. La subida hasta el Luxmore Hut es extenuante ya que vas con mucho peso a la espalda. Hay que tener en cuenta que hay que llevar agua –aunque se supone que en los campings y refugios hay agua, no está de más llevar por si acaso. Cuando llegamos al camping de Brod Bay vimos que el agua la recogían directamente de los tejadillos de los refugios y en el caso de este, el tanque de lluvia tenía el grifo roto–. No olvidemos la tienda de campaña, ropa de abrigo –se sube hasta casi 1500 metros y el tiempo es muy cambiante–, comida para 3 días y algo de ropa extra como cambio. Alcanzando las llanuras ya a unos 1000 metros de altura estamos muy expuestos al viento con unas rachas de hasta 50km/h según nos dijeron en el centro de interpretación. A medio día llegamos al refugio y nos dimos un homenaje a base de té, unos wraps con falafel y tomate, fruta y una onza de chocolate como guinda del pastel.

Al salir del refugio encaramos la segunda etapa del día. Pasamos por lagos alpinos, laderas esculpidas por el viento incansable y llegamos hasta el pico del Monte Luxmore (1472m). Para coronarlo decidimos dejar las mochilas en el camino e ir sin ellas para hacerlo más fácil.

Coronando el Monte Luxmore (1472m)

A nuestra vuelta nos estaba esperando un Kea que es un pájaro endémico de aquí y que está muy protegido. Había roto el chubasquero de la mochila de Cris. Por lo visto estos pájaros tienen la inteligencia de un gato y son bastante curiosos. Tan curiosos que intentaron conseguir la comida que llevábamos. Ni por asomo pensamos que a esas alturas habría Keas porque nos dijeron que se encontraban sobre todo en Irish Burn Hut.

A pesar de lo que pueden llegar a causar, es un pájaro precioso

El camino restante hasta el Irish Burn Hut (en el que acampamos) ha sido muy duro por el viento, nieve y granizo pero también nos ha dado momentos de auténtica belleza. Los fiordos que se abrían ante nosotros, los paisajes con nubes correteando por los valles a merced del viento, las crestas hacia el infinito, … Fiorlands es maravilloso.

Vistas al poco de alcanzar el Hanging Valley Shelter.

La etapa final del día nos esperaba con los brazos abiertos en una bajada infernal hasta el campamento. Las rodillas sufrieron pero conseguimos llegar.

El último día es tranquilo aunque largo. Unos 22km sin mucho desnivel se extienden delante de nosotros. El camino comienza en bosque que va desapareciendo para dejar paso a un valle inmenso. El día es soleado y se agradece mucho cuando el día anterior llovió el 90% del tiempo. Paramos en la rivera de un arroyo para coger fuerzas con nuestra fruta y frutos secos y continuamos hasta el siguiente refugio donde paramos para comer. El Moturau Hut tiene buenas vistas a un lago y es agradable parar disfrutando de aire fresco.

El camino sigue después el río que nos lleva hasta el comienzo, Rainbow Reach Shelter. Cogemos el coche y volamos a otra parte.

Río Waiau

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar