Rotorua (Whakarewarewa Maori Village), Hobbiton Movie Set y Karangahake Gorge

23.01.20-24.01.20

Hoy es día de «freakear» un poco. A las 16:30 de la tarde tenemos la visita al set de grabación de Hobbiton del Señor de los Anillos. Como tenemos toda la mañana por delante vamos a terminar de exprimir Rotorua e intentar conocer algo más de la cultura maorí.

Rotorua nos ha causado un profundo y amargo sabor de boca en cuanto a oferta turística ética. Todos los lugares en los que hay actividad geotérmica, a excepción del descuidado Kuirau Park que ya hablamos en el post anterior, son de pago –bajo nuestro criterio, a precios abusivos–. A nuestra forma de ver, estos sitios deberían ser públicos, financiados y mantenidos por el DOC (Department of Conservation) bajo supervisión Estatal para el disfrute de todas las clases sociales.

Al final, tras un debate intenso, nos decantamos por pagar el menos caro y el que pensamos iba a aportar más a nuestro conocimiento y cultura. Fuimos a la villa maorí de Whakarewarewa. El recorrido permitía observar el geyser del Pohutu (30 metros en su máxima actividad) y aprender del modo de vida de los maoríes en un pueblo calentado por la acción subterránea. Para ellos el calor es fuente de leyendas ancestrales y purificación. Tienen verdaderas calderas acuáticas que llegan a más de 200°C y que aprovechan para cocinar alimentos para su tradicional hangi así como cajas en el suelo que utilizan a modo de olla a vapor.

Piscina de cocción

También realizan un tour guiado de unas 2 horas en el que te enseñan y describen su modo de vida y el pueblo. Nos pareció interesante las propiedades higiénicas y medicinales del agua en los balnearios comunitarios. Al tacto, el agua es suave y nos contaron que el alto contenido en minerales le da este tipo de propiedades casi curativas. En el trayecto también se ve y se detalla la sede religiosa de los maoríes.

Casa Maorí en Whakarewarewa

En el post de Whanganui se explica en qué consiste una casa de este tipo.

Además de todo esto también te enseñan, mediante un espectáculo, los bailes y canciones tradicionales de la cultura maorí como la haka o bailes con el poi.

Tras comer algo vamos a Matamata para ver Hobbiton. Peter Jackson consiguió construir aquí algo verdaderamente mágico y espectacular. El día nos acompañó porque el sol de tarde brillaba radiante iluminando toda la comarca. Las casas de los Hobbits tienen una artesanía exquisita en la que trabajaron muchos neozelandeses. La granja de Alexander se utilizó como set de grabación, es decir, se grabaron escenas directamente al aire libre dejando los metrajes de interiores para otros espacios construidos en otras instalaciones.

Árbol de la casa de Bilbo

Cañas de pescar, ropa y herramientas en miniatura conformaban parte del decorado del lugar. La casa de Bilbo tenía replicado el árbol de encima de la casa con todo detalle. Pudimos ver el sitio exacto en el que Gandalf entra a Hobbiton con el carro, la zona de fiesta y el Green Dragon en el cual nos invitaron a una cerveza cortesía del tour. Si alguien está interesado en acudir aquí tiene que saber que no es barato, la entrada cuesta 84$/per. A nosotrxs nos encantó desde luego –vivir allí no estaría mal a decir verdad aunque no entraríamos por las puertas–.

Lago de Hobitton con caña de pescar

Llega el día a su triste final. Fuimos a una granja muy bonita cerca de Hobbiton a dormir. Allí conocimos a Cristina y Diego, unos madrileños encantadores que llevan 2 años fuera trabajando en Australia. Estuvimos charlando largas horas y se nos hizo tarde de noche. Muy agradable intercambiar historias de exploradorxs y aventurerxs.

Con este panorama, recorrimos la estrecha línea que seguía el río Waitawetha pasando algún puente y llegando a atravesar hasta una cueva con el frontal iluminando la estancia. Finalmente llegamos a las cascadas Owharoa en las que pudimos refrescarnos y comer algo.

El último día de este post recorre Karangahake. Antes de ir a Northlands pasamos por este paraje. Inmerso en una garganta debajo de la montaña Karangahake, el serpenteante camino que utilizaban los mineros para extraer oro a finales del siglo XIX es usado hoy como ruta histórica. Entre el año 1883 y 1920, alrededor de 230 hombres cavaron kilómetros de túneles y pasadizos debajo de estas montañas. En la superficie, por el contrario, grandes plantas de potencia, torres de transporte, edificios de servicio y puentes transformaban el paisaje en una lucha intensa entre piedra y metal.

Karangahake Gorge Bridge

Rayando el atardecer llegamos a otra granja para dormir ya en Northlands.

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