Agnes Water, 1770 y odisea (parte II) en Bundaberg

11.12.2019-12.12.2019

Como teníamos todo el día por delante, antes de llegar a Bundaberg, decidimos para en Agnes Water y en 1770 o Seventeen Seventy. Son dos pueblos de la costa siendo el de 1770 con más renombre por ser el segundo punto que pisó el gran Capitán James Cook que colonizó tierras australianas. Por las cosas que vemos por aquí da la sensación de que veneran a este tipo.

En Agnes Water hicimos una pequeña ruta de 400m muy recomendable que es la Paperbark Forest Boardwalk. La estampa según se accede es preciosa.

Paperbark Forest

Al terminar nos fuimos al cabo de 1770. Allí recorrimos la ruta Round Hail Creek Walking trail que comienza en el monumento en memoria del Capitán Cook y acaba en el mirador del cabo oriental. Es un paseo agradable con vistas al mar.

Vistas hacia el cabo.

Encaramos la recta final del día yendo a Bundaberg. Nos percatamos casi al final del trayecto de que nos queda poca gasolina. Teniendo en cuenta que nos quedan 40km y que la reserva no ha saltado decidimos continuar el camino. Al quedar 25km para llegar saltó la reserva. No estábamos preocupados ya que un coche suele aguantar unos 80km más o menos. Nos pusimos en lo peor en este caso al no conocer bien el coche. Asumimos unos 40/50km.

Llegando al pueblo el coche hizo extraños hasta tal punto que nos quedamos tirados a unos 10 metros de una gasolinera y de un taller. Este coche nos trae por el camino de la amargura. Fuimos a la gasolinera y nos dieron una garrafa de 5 litros. Echamos unas 3 veces la garrafa. El coche no arrancaba. Pensamos que estaba ahogado y le dejamos respirar durante una hora como recomendación de unos transeuntes muy amables que nos ayudaron.

Cenamos en el sitio adyacente a donde dejamos el coche. Tenían oferta de 14,9$ un solomillo con patatas y cerveza. Nos hacía falta la verdad, pensar en otra cosa y consolarnos el uno al otro.

Al volver no arrancaba así que decidimos quedarnos a dormir en el coche y esperar al día siguiente a que abrieran el taller. ¡Menudo día para ver tortugas desovando!

Sale el sol por la ventanilla del coche. Es día 12 de diciembre y mañana tenemos un tour que ha costado un dineral para ir a Fraser Island (519$/per). Las 5:00am y el coche sigue sin arrancar. Desayunamos y cuando abre el taller le comentamos la situación. Nos dicen que no nos prometen nada pero que lo van a mirar aunque tienen coches por delante en el día. Nos llamarán cuando lo hayan mirado. Estamos de los nervios mirando qué hacer, si alquilar coche para llegar a Fraser o si esperar a ver si encuentran el problema. Decidimos esperar y dar un paseo por Bundaberg.

Bundaberg es un pueblo grande y aprovechamos a mandar postales de Navidad a la familia. Enviar las postales la verdad que es barato (3,2$ el envío y a parte la postal). Esperemos que llegue a España. Nos atendió una señora muy encantadora y nos ayudó mucho.

Recorrimos el pueblo entero y compramos alguna cosilla que otra.

Cuando ya eran las 3:30 de la tarde nos llamaron del taller diciendo que el coche estaba listo. Había sido la bomba de combustible que dijo «hasta aquí». Nos pusieron una nueva y el coche perfecto. La verdad que lo hicieron muy bien después de la presión que les metimos. Les llamamos constantemente. El sitio se llama Supa Auto y nos cobraron 247,5$ por 3 horas de trabajo y una bomba nueva. No fue nada caro, creemos, para la urgencia que tenía.

Respirando ya y con un peso quitado de nuestras barrigas, fuimos al camping que originalmente queríamos ir, cerca de la playa de Oaks Beach. Allí se pueden ver tortugas desovar y esta noche es luna llena.

Después de cenar acudimos a ver el potencial espectáculo. Nos encontramos a voluntarixs que se dedican exclusivamente a pasar las noches divisando tortugas que se acercan a la orilla.

Nosotros tuvimos mucha suerte porque vimos a dos que se acercaron a la orilla. Finalmente se fueron sin desovar. Los voluntarios nos contaron que la noche anterior (la de nuestra odisea II) habían llegado 7 tortugas y solo acabó desovando una. Es muy complicado porque se asustan con facilidad y tiene que haber condiciones favorables.

Es curioso como al final todo tiene su recompensa.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar