04.12.2019-07.12.2019
Nos levantamos a las 5:00 am para acudir a la cita con Hinchinbrook Island Cruises (140$/per). Hemos quedado a las 6:15 am pero tenemos que ultimar preparativos porque nos vamos 4 días a una isla semi desierta y hay que llevar provisiones de agua para al menos dos días y de comida para todos.
Finalmente nos hemos hecho con unos 9 litros de agua y mucho hidrato de carbono en seco (noodles, pasta y arroz). Para desayunar, té, batido de choco, galletas y granola. Todo ello aderezado con fruta y frutos secos para cualquier ocasión.
Como equipaje, tienda ligera, colchones ligeros, sábanas de viaje, un recambio de ropa, bañador, toalla y neceser, botiquín, hornillo y set de cocina, botas, chanclas, frontal, PLB (Personal Locator Beacon en caso de emergencia; básicamente es como un GPS que te localiza en todo momento), repelente, bolsas para llevarte la basura y por supuesto, nunca hay que olvidar un buen papel higiénico.
Brad, esa gran persona.
Nos recoge entonces Brad a las 6:15am para llevarnos desde Cardwell hasta el inicio del trail que comienza en Ramsay Bay al noreste de la isla. Brad tiene una lancha para dos personas con dos motores fuera borda que nos lleva atravesando el océano y por último los manglares. Nos comenta que este año la temporada está siendo muy seca y que no hay mucha agua en la isla – bien empezamos… –. Brad sabe que hay varios creeks (arroyos) que tienen agua pero que hay que subir río arriba hasta que encontremos agua; eso sí, agua corriendo no estancada. También nos prepara el terreno diciendo que no cree que haya nadie en la isla porque estos días atrás no ha llevado a nadie. Aunque parezca un hombre que nos quiere aguar la fiesta, en realidad es un hombre muy atento y amable. Por si acaso le pedimos que nos deje el PLB (Personal Locator Beacon) que en caso de emergencia nos vienen a buscar en helicóptero. Son 30$ el alquiler del PLB.
Comienza el trail.
Hacia las 7:30 nos deja en los manglares del noreste. Comenzamos así el trail.

El camino discurre por playas, bosques tropicales, planicies sin mucha vegetación y manglares. Hay que levantarse pronto para coger las mareas bajas y andar por las playas de manera más cómoda. Además de esta forma evitas las horas en las que el sol es más fuerte.

El primer día la etapa va desde Ramsay Bay hasta Little Ramsay Bay. De este día, que fue cortito porque llegamos antes de lo previsto, lo más reseñable fue el ir a por agua. Después de comer, subimos un arroyo seco como una hora y media para encontrar un hilito de agua que caía y que aún así no tenía muy buena pinta. La cogimos sin más por el esfuerzo que habíamos invertido. Al final sirvió para cocer noodles y beber un poco con un filtro que nos dejó un buen amigo. El campamento de Little Ramsay Bay está bien, cerca de la playa y de un pequeño lago en el que remojar los pies como mucho porque al llegar hay un cartel bien llamativo advirtiendo de los cocodrilos.
El segundo día comprende el camino entre Little Ramsay Bay y Zoe Bay. Es la etapa más larga de toda la ruta. Se ha hecho especialmente dura por la longitud y por el sol que calienta mucho. La humedad también es una constante por lo que la sensación es un poco agobiante. Sin duda cuando llega una brisa de aire se agradece mucho. De este día hay que reseñar dos momentos, la llegada al campamento base de Zoe Bay y, una vez más, la recogida de agua.

Al llegar nos encontramos a una familia de un padre con sus dos hijxs. El hijo iba con un amigo y la hija iba con su novio. El hombre se llama Jay, ha recorrido mucho mundo y nos ha contado muchas historias de cuando estuvo en Sudamérica. Además nos ha enseñado más cosas de la naturaleza australiana. Por citar alguna que los casuarios solo tienen una hembra para muchos machos, que hay sapos que se han traído de Sudamérica a Australia y son especie invasora, y que las medusas llegan a esta costa cuando el viento sopla del norte, sino no hay que preocuparse.

El hijo en especial fue muy amable con nosotros y nos llevó adonde estaba la fuente de agua. Veníamos un poco decepcionados del día anterior y se nos notaba en el cara, creemos. Fuimos a la zona donde estaban las Zoe Falls. Cogimos agua de unos manantiales que había en lo alto y que tenían unas vistas espectaculares. Aquí pudimos recargar bastante batería y relajarnos un buen rato.

El tercer día transcurre entre Zoe Bay y Mulligan Falls. Este día es corto pero ha sido muy duro, sobre todo la etapa final. Cris ha estado con un constipado el camino y no la ha pasado muy bien. La recompensa final, un campamento a la sombra en medio del bosque y al lado de un estanque a los pies de las Mulligan Falls. La verdad que Brad llevaba razón, las cascadas bajaban con muy poca agua. Aún así hemos disfrutado de refrescarnos y bañarnos con peces alrededor. El sitio es muy idílico.

Cuarto y último día, nos recogen a las 10:00am en Georges Point. Esta etapa es fácil pero los últimos 5km son por una playa extensa. Nos hemos descalzado para hacerla más cómoda. Durante el trayecto nos ha acompañado una garza comiendo en la orilla.

En estos días hemos aprendido a sobrevivir con lo puesto, beber agua de un río, andar con bastante peso en la espalda, lavarnos en el río (sin jabón) y a estar en armonía con la naturaleza más pura. La experiencia nos ha parecido inigualable a lo que hayamos hecho hasta ahora y por eso se merecía este especial.
¡Eso sí es aventura! Lejos de todos y de todo, disfrutando de la naturaleza… y sin cámara que os graba. Para la próxima aligerad la mochila del hornillo y de los hidratos de carbono, siempre habrá sapos para asar!
Me gustaLe gusta a 1 persona
El sapo tenía muy mala pinta jejeje
Me gustaMe gusta
Qué grandes!
Me gustaMe gusta