25.01.20-26.01.20
Vamos a conocer Northlands, uno de los lugares de veraneo de los neozelandeses. Pero antes pasaremos por una fortificación maorí o Pã.
El Ruapekapeka Pã fue un bastión nativo que albergó a 500 hombres y en el que, a mediados del siglo XIX, se libró una batalla que fue parte de la guerra del Norte (Northern War). En ella los nativos lucharon ferozmente por los derechos que se firmaron entre el reino Británico y los maoríes en el tratado de Waitangi. Los británicos violaron este tratado sometiendo a los maoríes a exilios de sus tierras y a discriminación.

El pã es una fortificación hecha a base de empalizadas de madera y trincheras. Los británicos, el 1 de enero de 1846 comenzaron los ataques sin mucho éxito hasta que el 10 de enero destruyeron la empalizada noreste. Finalmente los adversarios colonos quemaron el lugar poniendo fin a las guerras del norte.
Hoy en día es una llanura verde con un pórtico recordando lo que fue la entrada al baluarte. La pradera está llena de agujeros profundos donde antes se encontraban las trincheras. Al fondo del sitio sagrado un totem de unos 5 metros imponente y vigilando el lugar.

Después de un poco de historia acudimos a un pueblecito costero al extremo noreste de Nueva Zelanda. Antes hicimos una breve parada en los baños Hundertwasser con su decorado particular en Kawakawa.

El pueblo al que llegamos a continuación es Russell. Es un sitio pequeño pero con encanto.

Allí estuvimos dando un paseo y bañándonos en la playa. Además Borja se entretuvo con la arena un poquito. Cuando hubimos satisfecho nuestras ganas de bañarnos fuimos a un mirador en el que se avistaba todo el pueblo y la costa.

Dormimos en Cowshed un camping inmerso en una granja bastante bonito.
A la mañana siguiente queríamos ver una de las maravillas de esta zona. Los bosques de kauris son una auténtica joya y están en peligro. Por esta razón los tienen bastante protegidos. Aún así permiten llegar a ver el más grande de ellos, el Tane Mahuta tiene 51 metros de altura y 13 metros de diámetro.

Cuando llegas ahí y estás delante de este majestuoso árbol sientes una profunda paz. Nadie habla alrededor de él como si eso fuera a enturbiar el ambiente espiritual. Merece la pena llegar al Waipoua Forest y ver estos seres vivos que datan de hace 2000 años aproximadamente.
Tras esta experiencia casi extrasensorial hicimos una ruta para llegar al segundo kauri más grande, el Te Matua Ngahere. Las 4 hermanas (Four Sisters) estaban cerradas por conservación así que no pudimos llegar.

Este árbol tiene 30 metros de altura pero por contra tiene 16 metros de diámetro. De nuevo se hizo el silencio sepulcral y placentero.
Para finalizar el día fuimos al Trounson Kauri Park a dar una vuelta por el interior de la tupida vegetación observando kauris y otra flora del lugar.
Acabamos en el camping de Stillwater Motor Camp para mañana devolver el coche en Auckland.